El tema de la belleza desde el punto de vista astrológico se puede abordar desde muchas perspectivas y tomando varios elementos como casas, planetas, signos, etc. que conforman una carta astral.
Desde mi punto de vista creo que se pueden tomar 2 elementos como son el planeta Neptuno y el asteroide o planetoide Quirón. Ya los hemos mencionado a ambos en referencia a otros temas, pero creo que al momento de pensar en la belleza es muy importante tenerlos en cuenta.
En el caso de Neptuno porque es un planeta que nos va a hablar principalmente de la sensibilidad, del dejar ir, del dejar que la vida fluya sin poner límites o estructuras. Tiene que ver con una experiencia en la cual la propia mente funciona de un modo diverso del que habitualmente lo hace. Por este motivo es que Neptuno también está relacionado a las experiencias con drogas o sustancias alucinógenas, entre otras cosas.
En lo que respecta a Quirón es un asteroide que se lo vincula a lo que a veces se llama “la herida del alma” lo cual es una frase que nos dice mucho pero a la vez no nos dice nada ¿Qué es esta herida de la que nos habla Quirón? Es la dificultad, es aquello que más nos cuesta porque en algún momento de nuestra vida lo hemos ignorado o nos han hecho ignorar o negar (ver aquí cómo actúan la luna y Lilith).
Pero ahora volviendo al tema de la belleza en ambos casos (Neptuno y Quirón) es importante decir que no estamos hablando justamente de la belleza, sino de procesos que nos pueden llevar a experiencias de este tipo, o a la generación de cosas concretas que sí tendrán que ver con la belleza. En el caso de Neptuno, el hecho de dejarse fluir dejando de lado lo más que se pueda las estructuras o limitaciones mentales, tiene mucho que ver con la experiencia artística, la cual definitivamente será la forma que una persona tendrá de conectar con la belleza; es decir, con su belleza o con lo que uno considera belleza. También este fluir sin estructuras que nos propone Neptuno puede conducir a experiencias más dramáticas que poco tendrán que ver con la belleza, pero eso ya será otro aspecto del planeta que en otra oportunidad podremos analizar.
En el caso de Quirón lo que debemos tener en cuenta es que allí dónde está nuestra mayor dificultad está nuestro don, y es ese don lo que nos permitirá embellecer no solo nuestras propias vidas sino también la de otros. Y acá es relevante hablar de la “herida” ya que esa dificultad es producto de esa herida, y que a diferencia de otras dificultades o problemas esta herida no es “superable” en el sentido de que siempre va a estar allí molestándonos, a pesar de que nosotros ya la hayamos elaborado durante nuestro primeros 50 años de vida que son los que corresponden a la primer vuelta de Quirón por nuestra carta natal.
A partir de este momento, siempre y cuando hayamos hecho el trabajo que Quirón y también otros componentes de nuestra carta astral nos muestran, estaremos en condiciones de generar belleza principalmente en el área en la que tenemos a Quirón; pero siempre viendo y sintiendo esa herida que estará allí siempre recordándonos de dónde venimos e impulsándonos de por vida a ser cada vez mejores y más “bellos” en los temas “quironianos” que a cada uno nos corresponda.
Víctor Landolfi

